5.3. El Club del Emperador

5.3.1. PROCESO Y PRODUCTOS DE APRENDIZAJE

ACTIVIDAD: En plenaria, Proyección de Película "The Emperor's Club"

RESUMEN DE LA PELÍCULA

 

La película hace la narración de una historia personal de un profesor de Historia de las Civilizaciones del Mediterráneo, principalmente Grecia y Roma.  Este docente trabaja en un destacado centro educativo, elitista,  en Estados Unidos.

La humillación de Bell
La humillación de Bell

En un momento, ya iniciado el curso lectivo, un estudiante de apellido Bell ingresa al centro educativo y al curso que impartía dicho profesor. La actitud mostrada por el estudiante, desde un inicio, fue la típica de alguien que desea llamar la atención y que altera el orden normal del grupo; no era para menos la actitud del joven, pues en su núcleo familiar, el padre era Senador y nunca atendió con trato amable a su hijo.

 

Las acciones del joven iban contra las ideas y principios del docente; en muchas ocasiones se dieron interrupciones a la clase con juegos absurdos y llegó el momento en que el profesor, casi que desesperadamente, le propinó una humillación pública que retó al estudiante a un cambio. La medida surtió su efecto y el educando aceptó participar en un concurso; llegó hasta instancias finales con mucho estudio, dedicación y algo de ayuda del profesor. Sin embargo, en la final el joven incurre en fraude, situación que percató el docente y estratégicamente hace que la última pregunte no pueda ser respondida por Bell.

Recreación del Concurso
Recreación del Concurso

Después de 20 años, hubo un rencuentro de la generación. No fue por coincidencia, pues Bell pretendía limpiar su imagen ante sus viejos compañeros y profesor a través del mismo concurso en que participaron cuando jóvenes. El fraude estuvo de nuevo presente, en las manos del ahora adulto Bell, que, al igual que en el colegio, fue descubierto por el profesor, quien aplicó la misma “medicina” para que éste no ganara el concurso.

5.3.2. Análisis de la Evaluación y los valores

Algunas cuestionantes:

  • ¿Qué evaluó el profesor Hundert al tomar la decisión de asignar el tercer lugar al alumno Sedgewick Bell para que participara en la etapa final del concurso?

El profesor no sólo evaluó el progreso intelectual del estudiante, pues en las etapas previas tuvo una mejoría significativa en sus notas y en su producción textual. El docente valoró el esfuerzo, el empeño y, para mi, la credibilidad en que el muchacho era un excelente estudiante a pesar de que su familia tenía otros principios. Este contexto fue lo que consideró Hundert para permitirle llegar a las instancias finales del concurso.

Informando al Director sobre el fraude
Informando al Director sobre el fraude
  • ¿Cómo reaccionó el profesor ante el engaño del estudiante? Y ¿Cómo reaccionamos nosotros en situaciones similares?

 

La sorpresa fue impactante. El docente tuvo en dos ocasiones que sufrir de la falta de principios del joven estudiante. Considero que el profesor sufrí dos decepciones fuertes por haber depositado la credibilidad en alguien que lo traicionó. En ambas situaciones, el docente no reprimió la acción inmediatamente (en una trato pero su jefe lo detuvo), pero de manera audaz evito que el fraude le diera la victoria a Bell.

 

De mi parte, al enterarme de un fraude, me sentiría sumamente defraudado y decepcionado por la persona. Lo más seguro que le daría un reprenda increíble, no a nivel grupal, sino de frente.

Posteriormente, trataría de comprender el porqué de la acción y lo que estaba pasando el estudiante. Lo haría de esa manera, no una cosa antes ni otra después.

 

El acto no se justifica, por más conflicto que padezca una persona,  ypor lo tanto, hay que hacerlo notar. Luego se trataría de buscar la ayuda y establecer unas líneas de acción con la persona, ya sea para corregir la acción o para una posible segunda oportunidad.

 

  • ¿Cómo promover actitudes y valores a través de las prácticas de evaluación?

Considero muy importante que desde la educación se comprenda que la evaluación no debe ser sancionadora, que los estudiantes no la visualicen como una tortura, los padres de familia como un estrés, los docentes como su fuente de autoridad y las administraciones como una nota de desempeño.

 

Cambiando esta percepción, la evaluación podría incluir la promoción de valores, actitudes, reflexión, crítica y autoevaluación. El cambio debe provenir desde la conceptualización misma de evaluación, pues todo gira entorno a medir conocimiento, privando la inclusión de ítems capaces de poner en reto al educando en situaciones reales y de aplicación de conocimientos, como en ensayos (guiados o libres), experimentos, investigaciones, producciones audiovisuales, etc.

 

  • ¿Qué relación se establece entre la práctica educativa de la evaluación y la formación en valores?

Ambos procesos van de la mano. En ellos se pueden construir a la formación integral de la persona, capaz de afrontarse a las situaciones cotidianas de la realidad con ética, humanidad, crítica y sensibilidad. Deberíamos de considerarlo como un binomio básico en la educación (evaluación-formación de valores).

 

  • ¿Cómo se puede promover valores desde la práctica de la evaluación?

La evaluación es un compromiso por revisar nuestra práctica educativa, compartiendo valores y actitudes que se convierten en referente de la acción misma de la educación y de la propia evaluación del progreso en los educandos. Evaluar es una tarea muy delicada y compleja; al evaluar, se pone en juego todo un conjunto de actitudes, predisposiciones e, inclusive, prejuicios que deben ser considerados con el mayor equilibrio posible.

 

La evaluación implica juzgar en qué medida están siendo integrados los valores y actitudes que promovemos, no para calificar, sino para planificar y decidir qué nuevas acciones educativas adoptaremos.

 

Para la promoción de valores en la evaluación podemos recurrir a:

  • Trabajos en equipos.
  • Reflexiones sobre un tema.
  • Sensibilizar sobre un tema por medio de una lectura, video, documental o noticia.
  • Acciones éticas.
  • Resolución de casos.
  • Que los educandos aprendan a ser críticos con ellos mismos, valorando lo que saben.
  • Que los estudiantes sean capaces de hacer un seguimiento de su aprendizaje, que se autoevalúen antes de iniciar la unidad, durante el desarrollo de la misma y al finalizar.
  • ¿Qué valores aborda la película que nos invitan a una profunda reflexión? Cuando el profesor cuestiona a los estudiantes. ¿Cuál será su contribución? ¿Cómo los recordará la historia?

Considero que en la película son evocados muchos valores, pero destacaría de ellos: la ética, la disciplina, la honestidad, la entrega y la confianza. Todos estos valores tienen que ver directamente con el convivir, con las relaciones humanas y con la propia conciencia.

 

Lo importante es que se educa para vivir, no solo para recordar conocimientos. El principal legado del profesor Hundert estuvo en establecer relaciones integrales en los estudiantes, utilizando como medio el curso su historia. Según la película, el mismo no esperaba ser aprendiente, pero al final de las cosas, terminó también aprendió lecciones valiosas de sus educandos.

 

  • ¿Cuál es la última lección que le da el profesor a Bell al final de la película?

La última lección del profesor Hundert para Bell fue que recordara siempre que las personas recuerdan a otras por sus ideas, por sus acciones, por los principios y virtudes que promoviera para alcanzar las metas establecidas. No solo es conquistar las cosas, sino contribuir con algo valioso.

 

  • ¿Cómo se presenta en la película la dificultad de vivir el valor de la honestidad?

El valor de la honestidad se presenta como algo difícil de materializar, pero que sí se puede hacer. El ejemplo fundamental es cuando el profesor Hundert le confiesa a Martín Bythle que el debió de ser el tercer participante para el concurso, y que su puesto de lo entregó al joven Bell. Pasaron alrededor de 20 años en la memoria del docente su acción, la cual lo mantuvo inquieto todo ese tiempo, pues al final le confesó al implicado lo sucedido.

 

Los otros ejemplos de lo difícil de vivir el valor de la honestidad circundan en la figura de Bell y sus dos fraudes en los concursos.

5.3.3. Reflexión

  • Lo llamativo de la película.

 

A pesar de las actitudes mostradas por el joven Bell, desde su ingreso al centro educativo, el docente “apostó” en las capacidades del estudiante, creyó en él, y hasta le facilitó un libro que contribuiría con la preparación al concurso.

 

Me parece sumamente importante esa entrega y voto de completa confianza que hizo el docente para con el educando; fue evidente que el señor Hundert creía en el joven; su decepción ante los fraudes es una muestra clara que se sintió dolido porque esperaba una reacción muy diferente en Bell. En otras palabras, sintió que su trabajo y empeño no fue valorado.

 

  • Sobre la Evaluación

 

Tanto la película como el curso de Evaluación nos evocan a reflexionar sobre nuestra práctica cotidiana en esta odisea que llamamos Educación. Hasta el momento, valoro mucho el curso pues el enfoque que tiene permite comprender que la evaluación no es medir o corroborar un conocimiento meramente conceptual; sino que la evaluación es un proceso integral (estudiantes, docentes, autoridades, padres de familia, contexto comunal, políticas educativas, proyecto de Estado, entre otros) que debe considerar elementos como: habilidades, competencias, actitudes y valores.

 

La película está dirigida a que reflexionemos que es insuficiente identificar conocimientos, si la persona no es puesta en confrontación consigo misma desde las acciones y decisiones tomadas en su desarrollo y crecimiento. El estudiante tiene que evaluarse en líneas como: responsabilidad, empeño, estudio, socialización, entre otras; el docente no debería de escapar de su propia evaluación: metodología, actualización de conocimientos, planificación, trato con las personas, entrega al trabajo, confianza y comprensión a los demás, etc.

 

  • La actitud del profesor Hundert cuando en las dos ocasiones descubre el engaño de Bell.

 

El profesor Hundert se sintió muy frustrado con el fraude cometido por Bell. Se puede ver dos dimensiones: en primera instancia, porque no ve una acción recíproca de entrega y empeño del estudiante; como segundo aspecto, consigo mismo, pues el trabajo que realizó con el joven (valores, actitudes) no surtió mayor efecto (el hacer trampa era romper con todas las reglas morales y éticas de la institución, las cuales compartía el profesor).

 

  • Las Frases

“El carácter de un hombre es su destino”


Considero, a partir de mis experiencias y vivencias, que la persona desde su nacimiento y desarrollo va construyendo, paso a paso, su futuro. En esa construcción, las experiencias y el compartir con otros van definiendo nuestra personalidad y nuestro destino. No visualizo el destino como algo predeterminado para la vida, pues no creo que la existencia se defina en algo carente de gracia; creo en llegar a metas y alcanzar sueños y anhelos ue me propongo  cursando un gran camino: la vida. Así que el carácter de la persona será siempre la concreción de un sueño, el logro de una meta.

 

“El final depende siempre del principio”


Los proyectos de vida no son fáciles de materializar; su logro siempre va a depender de la fortaleza que posea la persona. Llegar siempre al final garantiza que hubo una lucha, convencimiento, esfuerzo, creencia y entusiasmo desde un inicio, pero lo más duro no es eso, sino la perseverancia durante el proceso.

 

“Una gran ambición y conquista sin una contribución no tiene significado”

 

En nuestro paso por la vida tenemos siempre en mente proyecto, la mayoría, ambiciosos y solo para nosotros; pocas veces están incluidas otras personas.

 

El ser humano actual, fiel a los preceptos economicistas y culturales de la sociedad posmoderna piensa en si mismo, para si mismo y por si mismo. La ambición y el egoísmo banal anulan la condición humana. Considero que todos debemos dejar una huella positiva en los demás, una contribución que me permita mantener mi condición de ser humano y ser correspondiente con la humanidad en general.

 

“Lo que importa no es vivir, sino vivir correctamente”

 

La vida es un proceso relativamente corto y el cómo vivir ese proceso marca la diferencia de manera drástica. Todos estamos llamados a llevar el tipo de vida que elijamos y padeceremos siempre los frutos de dicha elección.

 

El sentido de la vida es estar siempre rodeados de personas con las cuales podamos compartir todo tipo de experiencias, emociones y sentimientos; que pueden ser positivas y negativas. Al fin y al cabo eso es vivir; no obstante, el hecho de estar en sociedad, en colectividad, nos llama a vivir correctamente, es decir, vivenciar los principios éticos, morales y espirituales consolidados en nuestra especie, respetando a cabalidad la integridad (física, psicológica, entre otras) de los demás.

 

Otro aspecto que considero relevante de ese vivir correctamente es el ser honesto e integro consigo mismo. Todas las personas deberían de ser coherentes con sus palabras, sus sentimientos y actitudes. Una persona que no sea coherente con su propio sistema de valores y creencias, no vivirá correctamente, pues se esta faltando así misma.

 

“En el flujo del tiempo, una oportunidad perdida se pierde para siempre”

 

Las oportunidades que se nos presentan merecen su atención para hacer la elección correcta, puesto que la misma vida da muy pocas revanchas y las decisiones (tomadas o no) no se podrán devolver en el tiempo (por el momento).

 

“Todos en algún momento somos obligados a vernos en un espejo y ver quién somos en realidad. Y cuando ese día llegue para ti, tendrás que aceptar que viviste una vida sin integridad, sin virtud y sin principios”

 

 

El hecho de tener que vernos en el espejo simboliza nuestra condición humana, donde todos ejercitamos la autoevaluación. Nuestro reflejo será el mejor juez que determinará el logro o cumplimiento de las metas, proyectos y hasta de las acciones.

 

En el caso de la película, el contexto en que se refiere la frase es al momento en que el profesor Hundert, ya mayor, reprende nuevamente al adulto Bell por haber cometido fraude. Éste le contesta que la misma sociedad esta plagada de personas como él y todos son exitosos, que al final de los días será recordado y reconocido por ser Senador, sin apelar a los métodos y engaños que aplicara.

 

La metáfora del espejo surte un efecto impactante, pues el hijo mayor de Bell, estando en el baño, escuchó toda la conversación y confesión de su padre, cuando sale su rostro muestra la desaprobación total y la decepción. Ese resultó ser el espejo de Bell, quien desde ese momento ya sería consciente de que su reflejo estaba empañado por las malas acciones y decisiones.

 

  • El Texto de la Placa: "Los grandes maestros tienen un pequeño antecedente histórico.  Sus vidas influyen en otras vidas. Estos hombres son pilares en la estructura interna de nuestras escuelas. Son más esenciales que las rocas o las vigas. Continuarán para avivar la fuerza y el poder revelado en nuestras vidas”

 

La profesión en la cual estamos inmersos demanda una tarea bastante ardua. Somos tan importantes como un médico o un abogado; aunque no manipulamos la salud de las personas o protegemos sus bienes, pero podemos impactar a una persona para toda su vida, sea positiva o negativamente.

 

En los últimos años, la percepción de las personas ha cambiado mucho con respecto a los educadores; para nuestros padres y abuelos, los maestros tenían una gran autoridad y eran fuente de sabiduría, al menos, eran respetados y apreciados por la labor que desempeñaron. En la actualidad, mucho de esa percepción cambió drásticamente.

 

En realidad, creo que ningún docente esta para ser reconocido, pues el profesional en educación debería tener principios claros y muy humanos. Tenemos en nuestras manos el formar a los jóvenes, no solo por el impacto para la sociedad, sino para cada una de esas vidas. El cómo se atienda o trate a un estudiante determinará mucho el cómo se desenvuelva con sus compañeros.

 

El ejemplo es lo más importante. Todos los docentes seremos el modelo de ciudadano que muchos estudiantes seguirán, pues en su proceso de construcción de la identidad, valorarán el carácter, trato, solidaridad y ética de sus educadores.