4.5. Capacitación Docente en el Japón

4.5.1. PROCESO Y PRODUCTOS DE APRENDIZAJE

ACTIVIDAD: Proyección video "Maestros Aprendiendo Juntos Sistema de Capacitación Docente en Japón"

En el video se muestra que en el Japón buscan mejorar el desarrollo se competencias en los niños, niñas y jóvenes, con un trabajo intenso, fortaleciendo a las instituciones educativas y planteando estrategias que refuercen el desarrollo profesional de los docentes y de los directivos docentes, que contribuyan al fortalecimiento de las prácticas pedagógicas para que los estudiantes de la educación prescolar, básica y media logren mayores y mejores aprendizajes y sean más competentes.

Estudio de Clase es una metodología de cualificación docente que permite reflexionar sobre las prácticas de aula a partir de la planeación, la observación y el análisis de las clases. Se concibe como una estrategia de trabajo de un equipo que decide aprender de sus propias prácticas en beneficio de los procesos de enseñanza y aprendizaje, acordes con el fortalecimiento de las competencias de los estudiantes.

 

La metodología se centra en la conformación de un equipo de docentes quienes se plantean un plan de trabajo focalizado sobre un problema concreto de aula (que puede recaer sobre aspectos de comprensión de contenidos, uso del material didáctico, las interacciones maestro -estudiantes en una clase, entre otros), con el fin de asegurar su pertinencia en un proceso de enseñanza -- aprendizaje y su efectividad en la práctica, de cara al cumplimiento de los objetivos propuestos.

 

El Estudio de Clases se refiere a un sistema que integra la formación continua de los profesores, la evolución del currículo, orientaciones para la enseñanza, cómo se planifica cada sesión en el aula y cómo se evalúa, los materiales utilizados, todo teniendo como centro al alumno, “para desarrollar habilidades útiles y formas de pensamiento creativo; hacer que las clases sean agradables y que los niños las sientan accesibles; el propósito es que los niños tomen la iniciativa de su propio aprendizaje”

 

El trabajo realizado se basa en el desarrollo de la confianza y el trabajo colaborativo que se produce al impartir una clase de matemáticas enfocándola en el “poder hacer” y “entender”. Se aprecia la utilidad y la belleza de las matemáticas, “la alegría de pensar lógicamente y descubrir lo nuevo, motivando a los niños al desarrollo en conjunto de los ejercicios y a enfrentar los problemas con más de una posible solución, imaginando sus respuestas de una manera menos lógica y a la vez más abstracta, generando no uno y sino varios caminos para llegar a una solución”.

4.5.2. REFLEXIÓN

Parte de la tradición en la formación continua de los profesores japoneses es la realización de clases conducidas por un profesor, y que otros docentes observan. Así se genera un espacio de estudio a partir del análisis de lo observado. El sentido de la realización de esta clase se centra en el análisis y discusión profesional sobre lo que se observó. Interesa poner en el centro de la conversación, la posibilidad de hacer adaptaciones o ajustes fundamentados para mejorar la clase observada, es decir, transformar esa observación en una oportunidad de estudio para los asistentes.

 

En nuestra planificación educativa tenemos que desarrollar procedimientos e instrumentos de evaluación sean apegados a la realidad, desde la recogida de datos que implica que el docente acompañe a sus estudiantes para que permitan identificar lo que tienen que aprender, como se usaran y como demostrar lo aprendido, hasta al análisis y posterior toma de decisiones para mejorar el proceso de enseñanza aprendizaje.

 

El proceso de estudio que realizó el docente japonés en sus clases como: la planificación, seguimiento, evaluación y las orientaciones de los superiores y colegas, permitió que el objetivo se cumpliera, los estudiantes desarrollaron la clase con resultados óptimos, pero lo más importante era que el profesor se sentía feliz viendo que sus estudiantes eran felices.

 

Se ha preparado una generación donde no existe el esfuerzo, la exigencia, la calidad, y las jornadas de clases apuntan a lo intelectual, a lo cognoscitivo, a entregar al estudiante un arsenal de información sin tener en cuenta su aplicación a la vida cotidiana.

 

El sistema educativo no puede olvidar que la preparación de las nuevas generaciones debe apuntar al desempeño adecuado en la vida familiar, social, ciudadana y laboral, lo cual exige un cambio de planeación y ejecución, que incluye criterios, convicciones, valores, modos de proceder, creencias, teorías y técnicas. La propuesta es redefinir el modelo pedagógico para reorientar y enriquecer el trabajo pedagógico.

 

Se visiona la mediación como el modelo que establece un nuevo rol a la escuela y a los docentes, convirtiéndolos en medios para aproximar al estudiante a los saberes para enriquecer y estructurar sus conocimientos.